«Es asqueroso ver cómo aumenta la cantidad de café utilizado por mis súbditos y la cantidad de dinero que sale del país como consecuencia. Todos beben café; debemos evitarlo. Mi gente debe beber cerveza.»

 

Prusia, 1781. Federico II el Grande, en el poder hace más de 40 años, ve con desconfianza el protagonismo que el café empieza a tener en los hogares prusianos. No solo por el impacto negativo en la producción local de cerveza, sino también por la fuga de recetas a países exportadores de granos de café verde. La situación exigía, a su entender, medidas drásticas: en ese año, Federico II declara el café enemigo del Estado y transforma el tueste en un acto de traición.

 

La medida llevó al nacimiento de una nueva profesión: los «coffee sniffers». O sea, personas que andaban por las calles tentando detectar el intenso y agradable aroma creado por el tueste del café. Los «coffee sniffers» eran trabajadores, relativamente bien pagados, con autorización para entrar en casa de cualquier persona, en cualquier momento, si sentían aroma de café tostado.

 

Esta medida estuvo en vigor hasta 1786, año de la muerte de Federico II, y fue revertida por su sucesor, Federico Guillermo II. Durante este periodo, el tueste y el consumo de café fue un privilegio de una pequeña elite.

 

Hoy en día, el país que abarca gran parte del antiguo reino de Prusia, Alemania, es el mayor importador de café verde de Europa y posee una de las mayores industrias de torrefacción del Viejo Continente.

 

En Portugal, Delta es la mayor torrefactora del país. En su fábrica de Campo Maior, se tuestan alrededor de 100 toneladas de café verde al día. Tres tostadores transforman los granos del café verde, oriundos de más de 60 orígenes, en granos de tonos acastañados, que liberan un aroma único y envolvente.

 

El tueste es un arte y es la fase más importante y diferenciadora del proceso de producción del café. El principal desafío del maestro del tueste es asegurar el tueste ideal para todos tipos de café y así extraer el mejor «flavour» de cada lote.

 

Pero para alcanzar un café tostado ideal, se debe ajustar a la variedad (café arábica o café robusta), origen geográfico y uso final del café tostado. Es el proceso del tostado del cafe lo que influenciará el color, pero también el aroma de la bebida final, de modo que, a través del tueste, se puede crear diferentes cafés con la misma mezcla. Un ejemplo sería la nueva gama Delta Q Roast Collection: a partir de la misma mezcla, diferentes procesos de tueste han creado tres cafés con aroma, sabor, cuerpo y acidez distintos.

 

En esta gama, se utilizaron los tuestes smooth, medium y dark. Pero existen muchas más variedades de café torrefacto. Delta Q inicia aquí un ciclo de artículos sobre el tueste, donde lo contaremos todo sobre este arte. ¡Acompáñenos y descubra su tueste preferido!